REFLEXIÓN SOBRE EL MÓDULO 2
- ¿De qué modo las preguntas orientadoras del currículo pueden favorecer el aprendizaje de los estudiantes?
Las preguntas orientadoras cumplen su función de ubicar al estudiante como centro del proceso educativo, exigiéndole condiciones especiales de trabajo, pensamiento, orden, secuencialidad, desde una visión amplia y general, hasta un punto de vista específico sobre puntos en particular. Les permite discernir sobre la importancia de los temas, cómo se interrelacionan esos temas, y cómo se pueden enfocar desde otras áreas. Estas preguntas tienen la particularidad de ser amplias, de respuesta abierta.
A partir de las preguntas orientadoras, las preguntas de unidad, dan soporte a la solución de esas preguntas esenciales, pues hacen referencia a temas específicos, sin llegar al detalle que conlleva la pregunta de contenido, que son concretas, y que pueden estar limitadas al contexto o al contenido.
- ¿Cómo se puede planificar una evaluación continua centrada en el estudiante?
Desde el momento en que se logra involucrar al estudiante como actor del proceso, que comprenda la importancia de la evaluación permanente que le permita comprobar sus avances, estamos construyendo evaluación centrada en el estudiante.
Cuando es posible que la evaluación se ajuste a los ritmos de avance y aprendizaje del estudiante, permitiéndole desarrollar su autonomía, espíritu crítico, colaboración y trabajo en equipo, desarrollen sus habilidades y estén en capacidad de aplicar los conceptos en condiciones de la vida cotidiana, la evaluación tendrá su real valor como indicador de progreso, no como un medio de obtener una calificación que busca sólo ubicarlo en una escala. De ahí la importancia que el estudiante valore la evaluación como estímulo a su avance, retroalimentación a sus procesos, posibilidad de reforzar sus aspectos débiles y `potenciar sus fortalezas.